Por falta de abecedarios

Necesito hacerte saber que dependo de menos de treinta letras para expresar el agujero negro que crece en el centro de mi cuerpo.

Para poder decirte todo lo que significa para mi, pediría ayuda a las veces que me he caído por torpe, las ocasiones que la lluvia me ha mojado por no llevar un paraguas, las pesadillas que he tenido por algo que me ha atormentado desde que os conozco o por cenar demasiado, los incontables momentos que me he odiado frente a un espejo o la impotencia que he sentido ante un objetivo frustrado. Necesitaría más de un abecedario para acercarte a los confines de mi universo, sin riego a que caigas en ese agujero conmigo. Tendría que buscar en mi memoria todas las decepciones que me has provocado, las ganas de desaparecer que tengo cuando sufro de tener demasiado tiempo para pensar. Simplemente, recurriría a todo el tiempo que he malgastado al querer ser una buena persona o al luchar contra la fiera que despertó hace un tiempo. Me gustaría que fueses capaz de ver más allá de toda esta inservible palabrería y comprendieses lo asustada, sola y terminal que me siento.

Dedicado a mis círculos de gente importante.

martes, 13 de septiembre de 2011

Luces de neón

There's an angel in your eyes and i wanna take him to my light.
Ya no tengo cuerdas vocales capaces de dar sonido a lágrimas secas, desconozco si las perdí la primera vez que no me gustó mi físico o cuando juré que si el mundo no tiene oídos para mí yo no tendría palabras para él.
Tengo dieciséis años, apenas sé algo sobre la vida o lo que sea esto que tengo. Creo en ángeles de la guarda y en Jack Skeleton. A menudo sueño con un futuro sin grandezas más que ser reconocida como "la que escribió la novela más sobrecogedora del siglo" bueno, para ser realistas, me conformo con la década.
Si tuviese que decir una sola cosa de mi, diriía que a egocentrica no me gana nadie, el problema es que me incomodan tanto los alagos como los insultos. Me amo yo, yo y nadie más.
Estoy en un momento de ... mi vida en el que la dicha supuestamente me sonríe, pero como las cosas fáciles y bonitas no están hechas para mi, ni soy feliz ni pretendo serlo. La felicidad es para conformistas y me niego a pertenecer a ese club de incrédulos.
Tengo dieciséis años y me gusta la música, bailar, salir... Cualquiera diría que estoy escribiendo mi ficha para este blog, pero te equivocas. Lo que estoy haciendo es dejarte ver una parte esencial y superficial de mi persona para que, entrada a entrada, me acompañes en un viaje de autoconocimiento, sea lo que sea eso.
P.D.: No te ofendas o líes con esta web, ni soy siempre sincera ni sé de lo que hablo la mayor parte del tiempo, pero algo sí te prometo, no tengo intención de engañarme a mí misma.
Att: Mi peor pesadilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario